McAllen.- Apoco menos de un mes de que Donald Trump asuma como presidente de Estados Unidos, el flujo de los migrantes en la frontera de Reynosa con McAllen no ha disminuido.

El discurso racista y xenófobo del próximo jefe de la Casa Blanca no ha minado los sueños de miles de centroamericanos que, tras haber cruzado México, llegan hasta McAllen, Texas, en busca de asilo.

Huyen de la violencia en sus países, principalmente de El Salvador,Guatemala y Honduras. Según las autoridades, los mexicanos ya no buscan cruzar por esta zona, en realidad esta frontera se ha convertido en el camino para los centroamericanos que buscan a algún familiar asentado en Estados Unidos.

Mujeres, niños, hombres, incluso familias completas llegan todos los días a McAllen para entregarse a la patrulla fronteriza, conseguir un permiso de las autoridades de migración para internarse en el país y buscar a sus familiares mientras siguen el proceso legal para aspirar al asilo.

El albergue de las Caridades Católicas, ubicado en McAllen a unos metros de la línea divisoria, recibe todos los días hasta 400 migrantes centroamericanos. Es un salón dentro de la Parroquia del Sagrado Corazón donde los viajeros pueden descansar por unas horas, tomar un baño, disfrutar comida caliente y recibir orientación sobre cómo seguir su viaje, pero sobre todo recibir aliento.

Desde hace dos años comenzó a registrarse una oleada mayor de migrantes centroamericanos en esta ciudad fronteriza, lo más preocupante eran las mujeres y los menores no acompañados, explicó Norma Pimentel, directora de Caridades Católicas en el Valle de Río Grande. Pese a las amenazas de Trump, el flujo de personas no ha disminuido.

La religiosa encabeza el equipo de voluntarios, entre hermanas y laicos, que atienden todos los días a una población vulnerable en busca de una mejor vida.

A lo largo día, la patrulla fronteriza deja a cientos de migrantes centroamericanos en la terminal de autobuses de McAllen, a unos 500 metros del albergue de la hermana Pimentel. Ahí, las religiosas los guían para llegar hasta el albergue donde los orientarán y les brindarán consuelo.