Acciones efectivas para proteger vida de reporteros: Peña Nieto

Acciones efectivas para proteger vida de reporteros: Peña Nieto

“¡Justicia!”…

“¡Ya no más discursos!”…

Aisladas. Solitarias. Algo titubeantes. Sin conseguir eco, así ayer en la Casa Los Pinos, dos, quizá tres reporteros gráficos exigieron al presidente de la República, Enrique Peña Nieto acciones efectivas para proteger la vida de los reporteros. Y acabar con la impunidad en que encallan sus violentas desapariciones. Sus asesinatos.

Quizá sobresaltó al apenado presidente de México, Enrique Peña Nieto el audaz gesto. Y con toda seguridad a los reporteros que pasmados dirigieron la mirada hacia la tribuna destinada a los operadores de cámaras fotográficas y de televisión. Allá está su sitio. Se escalonan. A punta de gritos sientan a los que estorban su horizonte. También a los que se ponen en pie y elevan sus teléfonos celulares para fotografiar un instante. “¡Sentados!”, ordenan inapelables.

Iniciaba su discurso el presidente Enrique Peña Nieto. Habían pronunciado los suyos el secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong; el procurador General de la República, el abogado Raúl Cervantes Andrade y el jefe de Gobierno de la Ciudad de México. “Vamos a analizar”. “Vamos a organizar”. “Vamos a homologar”. “Vamos a…”. Y así.

 

Palabras y más palabras. Reflexiones -nada sesudas- destinadas a incierto futuro. ¿Expresiones ricas? ¿Oratoria emocionante? ¿Metáforas estimulantes? ¡Qué va! Lugar común. Palabrería vana, estéril. Cuartillas mecanografiadas a toda prisa. Sin orden ni concierto. “Ora sí le vamos a entrar al problema. Ora sí nos vamos a fajar con los malandrines. Que se cuiden estos ‘jijos de la jinjurria’. No saben con quien se ponen”. Por ahí.

Don Luis Raúl González Pérez:

“Negligencia. Omisión. Disimulo. Lo que ustedes aprecien en ese sentido yo lo subrayo”,  dijo el exabogado General de la UNAM y actual presidente de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos. Estudioso serio -quien gusta de exhibir su independencia y autonomía- el letrado quien se desempeñó lustros atrás como Fiscal del Caso Colosio, Luis Raúl González Pérez dejó que su voz se conservara en infinidad de grabadoras al afirmar:

“Todo cuanto ahora se anuncia como medida preventiva lo propuse, lo puse delante de todos los responsables del tema, ¿hace más de un año? Ahí está. Es la recomendación número 24. La Comisión Nacional de los Derechos Humanos trabaja. Tal negligencia. Esas omisiones originan situaciones como las que hoy se viven. Reporteros que mueren. Defensores de Derechos Humanos que perecen a manos de criminales. Investigaciones que nadie evalúa ni vigila. Así estamos.

El Presidente de los Estados Unidos Mexicanos decidió en horas de la tarde-noche del martes reunir a gobernadores de todo el país. Convidó ¡claro está! a don Miguel Ángel Mancera. También a diplomáticos. Jan Jarab es el Alto Comisionado de la Organización de las Naciones Unidas Para los Derechos Humanos. Responsable de la Oficina en México. Tuvo tiempo el diplomático para platicar largo y tendido con el gobernador de Chihuahua, Javier Corral. Tanto, que una hora después de concluida la reunión platicaban con evidente interés en las inmediaciones de la Casa Los Pinos.

No llegaron todos los gobernadores. El profesor Gerardo Zepeda es experto en escenarios plenos y bien ventilados. Escenógrafo de altos vuelos. Mesa-escritorio de grandes dimensiones. Todos veían a todos. “Ahora sí, no hay más invitados. Sólo la prensa”, observó algún funcionario.

“Buscamos garantizar la libertad de expresión”, señaló el Presidente al encabezar la reunión. Foto: Video

“Buscamos garantizar la libertad de expresión”, señaló el Presidente al encabezar la reunión. Foto: Video

LOS GESTOS Y ACTITUDES Y JUICIOS DEL GOBERNADOR DE NUEVO LEÓN

Ni Osorio Chong, ni Cervantes Andrade, ni Mancera Espinosa se acordaron -no les pasó por el magin- de los reporteros muertos intempestivamente. Ni de los Defensores de Derechos Humanos estorbosos a caciques y delincuentes. Y menos aún los integrantes del poderoso trío político cavilaron acerca del dolor y desgracia que su desaparición deja en familias, y diversos afectos. ¡Qué va! ¡Qué ocurrencia! “Ya es hora de actuar”. “Por el bien de la República”. “Sin Prensa Libre no hay Democracia”. Eso es lo que sesuda, brillante, deslumbrantemente producen -cotidianamente- los señores Osorio Chong, Carvantes Andrade y Mancera Espinosa. Se devanan la sesera para decir: “¡Ejem… Ejem… Unidos Venceremos…! ¡Ejem… Ejem… La unión hace la fuerza…!”.

El Presidente sí estimó que desde las primeras líneas de su mensaje era justo y necesario ofrecer condolencias, pésames. Manifestar contrición, tristeza, duelo. Solidaridad con un gremio que -está visto- hace tiempo no conoce buena atmósfera.

Y fue en ese instante. Cuando manifestaba su pena e invitaba “a todos los presentes a honrar con un minuto de silencio la memoria de esos muchos muertos” el presidente Enrique Peña Nieto escuchó las tímidas, aisladas voces:

“¡Justicia…

“¡Basta de discursos!”…

Y notó que no surgían de los lugares destinados a los reporteros que -muchos desde su gobierno en el Estado de México y en su campaña del año 2012 y hasta la fecha- lo acompañan. Se dio cuenta de que los responsables de la imagen de su sexenio se atrevían. Alzaban la voz. Tuvieron su reconocimiento. A buenas horas el presidente Enrique Peña Nieto se acercó a su zona de trabajo y habló con ellos. Retenidos por el eficiente Estados Mayor Presidencial, los reporteros de la llamada “Fuente Presidencial” no pudieron ir hasta aquel lugar y captar las palabras presidenciales. “Que le apenaba mucho la muerte de los compañeros”, reveló a este reportero Pleuger. Veterano camarógrafo de Televisa.

El presidente Enrique Peña Nieto leyó un discurso que llama a los gobernadores, presidentes municipales, policías, detectives, a actuar con apego a Derecho. A cuidar la vida de los reporteros. Ofreció dotar de buenos, frescos y abundantes recursos a esa tarea. “A investigar. A aprehender a los matones. A llevarlos ante los tribunales. A educar a los Agentes del Ministerio Público. A emprender una cruzada en favor de la Libre Expresión. La plena Libertad de escribir, opinar y publicar. Con respeto a normas bien acordadas y establecidas por la Ley.

Que desde luego no importan al Gobernador de Nuevo León. Señor apodado “El Bronco” exhibe porque lleva ese remoquete. “Usted se erige en conciencia de Nuevo León. Ha dicho que aconseja a la población que sí y que no deben leer. Ha ido más allá -le acusaba la muy valerosa y valiosa reportera Rosa Elvira Vargas- Se atreve usted a descalificar a los reporteros que no van en la corriente de su pensamiento o acciones…

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